martes, 23 de marzo de 2021

¿Kanban no obliga a pensar?

Valor o Flujo - cortesía de Pixabay
Una de mis mayores sorpresas ocurrieron cuando comprendí que los objetivos de Scrum y Kanban no son el mismo: ambos ponen el foco en la entrega, pero desde perspectivas diferentes.
  • Scrum pretende maximizar la entrega de la valor a través de cada sprint, y entiende que para ello la pila de producto debe de ajustarse de forma continua incorporando cambios, cambios que siempre representan un incremento de valor. Los cambios que se introducen una vez arrancado el sprint también son bienvenidos, siempre que estén alineados con el objetivo del sprint y el equipo se sienta cómodo con ello. Por otro lado el Propietario del Producto tiene la autoridad para parar un sprint si considera que lo que se está construyendo ya no tiene valor de negocio.
  • Kanban pretende maximizar el throughput (flujo) minimizando el tiempo de entrega (lead time) y aplicando la mejora continua. Una vez el equipo se comprometa con un elemento de trabajo, y este por tanto pase el punto de compromiso, el objetivo es avanzar ese elemento, y los demás existentes en el sistema, de la forma más fluida hacia el punto de entrega.
En definitiva Kanban pone el foco en flujo, en mirar hacia adentro, hacia el proceso; y Scrum en el valor, en mirar hacia afuera, hacia nuestro cliente, y por supuesto también hacia adentro.

Es muchísimo más duro mirar hacía fuera, ya que todas las variables no las maneja el propio equipo, o la compañía, el guiado por valor de negocio requiere compromiso con las necesidades del cliente, una fuerte colaboración con este y mucha adaptación. Recordemos que Scrum no soluciona los problemas e impedimentos sistémicos de nadie, ayuda a que los problemas sean dolorosamente transparentes para que las personas puedan encontrar soluciones creativas. Además Scrum obliga a aprender a finalizar al 100% los incrementos para cada revisión de sprint, lo que de nuevo obliga a aprender a trabajar con ese ritmo, y en definitiva a pensar y a reflexionar.

La aproximación de Kanban es mirar hacia dentro, hacia el proceso y practicar el cambio evolutivo:
  • Comienza con lo que haces ahora.
  • Comprende los procesos actuales y cómo se están usando
  • Respeta los roles, responsabilidades y puestos existentes
  • Acuerda buscar la mejora a través del cambio evolutivo
Por supuesto eso obliga a pensar y a reflexionar, pero de una manera mucho más ligera. En mi experiencia observo que las compañías con las que he trabajado suelen estancarse entre el nivel de madurez 1 el y 2 del modelo de madurez de Kanban (KMM). Observo que la carencia de una función que fuerce el cambio no genera ese dolor y por tanto permite acomodarnos y por ende menguar la necesidad de pensar.

Podemos, y quizá debamos, incluir al cliente en nuestro proceso y guiarnos por valor, pero dado que no es el objetivo primario seguimos mirando hacia el proceso. Lo veo una y otra vez cuando los equipos que usan Kanban son incapaces de priorizar su trabajo, son muy eficientes pero desconocen si lo que están haciendo es importante o no.

Quiero resaltar que Kanban tiene el mismo impulso de creación de pensamiento que Scrum, pero al no doler explícitamente ocurre que en organizaciones poco maduras, como son la mayoría a las he acompañado, no se fomenta el pensar.

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