lunes, 1 de enero de 2018

¿Qué hacer si en la organización tenemos equipos ágiles y equipos tradicionales?

En el contexto de la pregunta a la que pretende dar respuesta el post debemos de entender la naturaleza de ambos tipos de equipos.

Equipos ágiles
Equipo ágil con único objetivo común
Cortesía de Pixabay
  • Son multifuncionales, formados por miembros de diferentes especialidades con un objetivo común que les da la capacidad de construir funcionalidades de principio a fin
  • Operan bajo una misma visión que los alinea entre sí y con el proyecto
  • Son autónomos y autoorganizados, están empoderados para hacer la microgestión a nivel de construcción y con el poder de decisión necesario sobre como construir
  • Formados por personas motivadas a base de motivaciones intrínsecas
  • Rodeados de un entorno seguro en el que se fomenta el aprendizaje continuo, el coraje y sin miedo al fallo, donde un fallo es considerado una oportunidad de aprendizaje
  • Trabajan en un entorno de colaboración
Los equipos ágiles operan bajo una cultura y mentalidad de colaboración. Lo hacen cuidando, interesándose y manteniendo sus compañeros como amigos, brindándose apoyo mutuo, que incluye ofrecer bondad y compasión cuando otros están luchando, evitando culpar y perdonar errores, inspirando unos a otros en sus tareas, enfatizando la importancia del trabajo común y tratando a los demás con respeto, gratitud, confianza e integridad.

Equipos tradicionales
Equipo tradicional coordinado por un
jefe de proyecto - Cortesía de Pixabay

  • Están formados por especialistas que se centran en un tipo de tarea determinado, el objetivo de cada miembro es estar enfocado a cumplir con sus tareas
  • Dado que cada miembro tiene una carga de tareas que suele ir más allá de su capacidad, no da tiempo a levantar la cabeza y ver la imagen global del proyecto
  • Tienen un jefe de proyecto que coordina y distribuye el trabajo, el poder de decisión está a nivel de este jefe de proyecto
  • Sus motivaciones suelen ser extrínsecas y suelen materializarse mediante un bonus, una subida de sueldo o un ascenso 
  • Trabajan en un entorno de competitividad
Los equipos tradicionales operan bajo la competitividad, a veces entre sus miembros, a veces con otros equipos. Recordemos que cuando hay competitividad siempre hay un ganador y un perdedor... y el gran perdedor siempre es el mismo: la compañía. Más de una vez he visto a equipos situados en una misma sala que no se hablan, a veces tienen el mismo problema técnico, pero por diferentes razones no pueden o no saben colaborar. En ocasiones he juntado a 3 o 4 expertos en el tema de los diferentes equipos y parece que se produce un milagro, encuentran una solución rápidamente. Frente al problema común y durante un momento han colaborado sumando sus perspectivas, esfuerzos y creatividad. Hay un chiste que me recuerda a más de una de estas situaciones: "Jajajaja, ¡¡¡tu lado del barco tiene un agujero!!!"

Trabajar en un entorno ágil resulta en un entorno alineado con la naturaleza humana, bien aplicado crea felicidad, existen ciertas ideas y prácticas de liderazgo que se sabe mejoran la felicidad en el lugar de trabajo. La felicidad no es contraria a la productividad, más bien es al contrario.

¿Y qué ocurre cuando tenemos equipos ágiles y equipos tradicionales trabajando a la vez en una misma ubicación? Uno de los equipos tradicionales se mofaban de forma sana de un equipo que intentaba trabajar con Scrum, les llamaban "Scrumitas Mariquitas" :-P Puede ser gracioso, lo que si hace es evidenciar el trasfondo de una diferencia cultural, y no podemos ignorar las diferencias culturales.

La gestión de personas es una de las áreas donde las compañías tradicionales prestan poca o mínima atención. En cambio compañía ágiles, o en transformación ágil, toman consciencia de la importancia de personas motivadas y sus interacciones, y adquieren Scrum Masters y coaches ágiles empoderados, cuya área primaria de responsabilidad es justamente la gestión de personas.

En compañías tradicionales que experimentan y dan sus primeros pasos con Scrum mi consejo es separar unos equipos de otros. Todo el sistema tiene una inercia que encorseta y generalmente evita que los equipos ágiles echen sus brotes, ya que los equipos tradicionales también son actores de esa inercia.

Si la compañía está en pleno proceso de transformación, con lideres alineados con los valores de la Agilidad, y se está construyendo un entorno para que la compañía abrace la Agilidad, entonces lo recomendable es que equipos ágiles y tradicionales trabajen juntos, para que los primeros contagien a los segundos y ambos compartan esa transformación de forma colaborativa.

Mis agradecimientos a Cris, una gran profesional con años a la espalda, que me inspiró a escribir este post cuando me preguntó ¿... no queda otra que separar, verdad?

2 comentarios:

  1. ¿Separar? Nunca lo hubiese planteado así...
    A priori no estoy de acuerdo, pero me has dado qué pensar.

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    1. Para cambiar los hábitos y el comportamiento de las personas has de cambiar el entorno que les rodea (herramientas, motivación, liderazgo...), y hacer eso en una compañía con una cultura tradicional es muy arduo. Si separas a los equipos de Scrum es más fácil pelear y lidiar para que tengan el entorno adecuado.

      Hay muchos impedimentos que superar y las compañías no suelen creen en la Agilidad hasta que demuestras que funciona, y no es hasta entonces que tienes su apoyo de verdad.

      Hay otros factores que pueden influenciar. En mi realidad los equipos vienen en gran parte de diferentes consultoras y no suele haber una cultura de colaboración entre consultoras, es más, ese hecho suele ser un muro. La colaboración si se produce es por las interacciones personales que puedan nacer entre algunas de las personas, y por tanto es esporádica y minimalista.

      La idea de separar fue una reflexión de uno de los miembros del equipo de Scrum. Cada situación es singular y no hay soluciones generales...

      Un abrazo,

      Alex

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