domingo, 27 de noviembre de 2016

¿Qué ventajas tienen los puntos de historia frente a las horas ideales?

Estimación relativa, en ambos casos, en uno por tamaño y en
el otro por complejidad un elemento es del doble del otro
Las horas ideales como unidad de esfuerzo o tamaño no son una buena unidad de medida por dos razones: 

Primero porque se confunden muy fácilmente con las horas reales, la unidad de tiempo, confusión que nos lleva a hacer cálculos y cuadres que no funcionan.

En segundo lugar las horas ideales son una unidad absoluta, y los seres humanos somos bastante malos estimando en absoluto mientras no tengamos bastante experiencia acumulada. Es difícil adquirir experiencia de estimación en horas ideales que sea transversal a proyectos, ya que todos ellos son singulares y con condiciones y situaciones especiales, por ende un proyecto siempre es algo nuevo.

Lo que propone la agilidad es utilizar puntos de historia, una medida que permite relativizar aspectos como tamaño, complejidad, incertidumbre, conocimiento y riesgos y compararlos con estimaciones de otras historias de usuario dando así la posibilidad de ajustar y afinar dichas estimaciones a medida aprendemos y maduramos. Recordemos que los seres humanos estamos entrenados para comparar desde nuestra niñez, nos pasamos la vida comparando precios, cantidades, objetos, nuestros logros con nuestras metas y tenemos expresiones llenas de comparaciones: "Mi profesor es sabio cual monje tibetano", "Tus ojos son como estrellas", "Tan liviano como una pluma"... la comparación está en nuestra naturaleza.

Otra ventaja de los puntos de historia es que no están conectados a ninguna unidad de medición específica y por tanto no dan lugar a cuadres y cálculos.

Desde el punto de vista psicológico las estimaciones por puntos de historia nos liberan de la carga psicológica de la estimación por horas cuando se excede el tiempo previamente estimado para terminar una tarea o historia de usuario.

También evitan la ley de Parkinson, una ley empírica que dice que cuanto más tiempo tengamos para hacer algo, más divagará la mente y más problemas nos plantearemos:

El trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine

Y por último, dado que los puntos de historia no tienen nada que ver con el tiempo, nos ayudan a mitigar e síndrome del estudiante, fenómeno de la naturaleza humana por el cual comenzamos a dedicarnos seriamente a una tarea solamente cuando se acerca la fecha de entrega.

1 comentario:

  1. Excelente publicación, gracias por compartir este conocimiento, definitivamente la agilidad es toda una cultura que si logra interiorizarse puede garantizar éxito en todos nuestros equipos y proyectos!

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