domingo, 17 de mayo de 2015

¿Cómo ayudar a los equipos para que persistan en el cambio hacia la agilidad?

El martes que viene me haré cargo de tres equipos que se inician en Scrum y me ayudaré de un gráfico simplificado de Ray Immelman que mostraré al equipo para anticiparles como van a sentirse hasta que se consoliden con Scrum. Proyectando la curva del entusiasmo comprenderán cómo evolucionará esta emoción y estarán más preparados para los momentos bajos. Entre el inicio y el momento de la conclusión del éxito habrá altibajos con los que lidiar. En los momentos bajos, los que tengan una mentalidad fija fallarán, y los que tengan una mentalidad de crecimiento prevalecerán.
Curva del entusiasmo
  • 1- Bien, tiene buena pinta, démosle una oportunidad
  • 2- Es más difícil de lo que parece
  • 3- ¡Parece que funciona!
  • 4- Estamos llegando al punto de no retorno, ¿de verdad queremos esto para siempre?
  • 5- ¡Estamos teniendo verdaderamente éxito con esto!
Scrum es un proceso simple y como en muchos otros ámbitos que tratan de y sobre personas redunda en un comportamiento complejo. Al principio, como en todo proyecto que implica creatividad, habrá mucho entusiasmo y esperanza. En medio del proyecto tanto clientes como equipo sentirán que el éxito esta distante y es incierto. Enseñando este gráfico, tanto a Propietarios del Producto como al equipo, comprenderán que es una parte normal del proceso de aprendizaje, hay que fallar antes del éxito y que el fracaso simplemente es el esfuerzo mal dirigido (quien no hace nada nunca fracasa...). Por tanto fallar es parte del proceso y una de las ventajas de Scrum es que propicia el fallo temprano. Realmente el término correcto es aprender, no fallar, y por tanto Scrum propicia el aprendizaje temprano.

Siempre que se produzca un momento bajo es cuando hay que poner este gráfico sobre la mesa y recordar al equipo que realmente lo que está pasando es que estamos aprendiendo y creciendo.

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